Lugar de voto no miuy concurrido. Fuente.
Lugar de voto no miuy concurrido. Fuente.

Existen distintos mecanismos de participación que han abierto las tecnologías. Sin embargo, en la esencia de la democracia está  la votación en si misma. Desde que se empezaba a hablar de Internet se abrieron oportunidades para facilitarla. Más posibilidades de votar con menos costes, más frecuentemente, más cómodo… todo era ideal. Simultaneamente, iniciativas como los presupuestos participativos, ofrecían una oportunidad para aplicarlas integrar ambos fenómenos. Sin embargo, el matrimonio no fué tan rápido, y ha sido más en los últimos años en los que se ha generalizado este tipo de herramientas (al menos en Europa).  Hablamos en su día del caso de los presupuestos de París desde la óptica del ciudadano. Pero ¿Cómo podemos saber si las plataformas de voto funcionan?

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La especificidad de las plataformas de voto.

Las plataformas de voto  están pensadas como instrumentos de participación masiva. Mientras que los portales deliberativos tienen como razón de ser integrar propuestas y lógicas diferenciadas, los de votación tienen otras expectativas. Un modelo deliberativo busca la diversidad de los puntos de vista para generar puntos de acuerdo. Ese es el punto en el que alcanzan su mejor resultado. Ubican, por lo tanto, el servicio en la capacidad integradora y dinámica de los usuarios.

En el caso de la votación la interacción tiene lugar en un punto posterior. El servicio que ofrece el portal es presentar la totalidad de las propuestas de manera clara para que los ciudadanos puedan votar. Mientras que la legitimidad de los portales deliberativos es la diversidad de opiniones, la de estos es la cantidad de participantes. En un sistema deliberativo hay un punto donde más participantes no va a significar más ideas o más diversidad. En los de votación, el éxito será una mayor participación si cumple como objetivo ser más fiel a la voluntad popular. Las decisiones y el instrumento se legitiman ante a opinión pública por el número de personas que votan.

Objetivos de las plataformas de voto

Los sitios de votación tienen tres objetivos:

  1. Conseguir una gran cantidad de votos. Si se vota una consulta por 100 personas, la legitimidad de la decisión es discutible y discutida. El sitio debe lograr la mayor participación posible
  2. Representatividad de la sociedad.  Los número son buenos, pero no garantizan que la votación corresponda a la diversidad de la sociedad. Si conseguimos que vote masivamente un sector definido de la sociedad y no  los demás, la decisión puede parecer legítima, sin serlo
  3. Que el voto sea informado: Entendiendo el voto como un acto racional e informado, el portal debe garantizar que quien vota lo hace con las condiciones de que esto sea así. Las personas que votan deben poder consultar las diferentes propuestas de manera que permitan elegir la que más se adapta a sus intereses.

Conforme a estos tres objetivos tenemos que evaluar el desarrollo de la web.

Embudo de conversión de plataforma de voto
Embudo de conversión de plataforma de voto

Indicadores de la conversión: los votos y los votantes.

Lo primero que podemos medir es el número de los votos. Esto significa fijarse en, por lo menos 3 tipos de indicadores:

  • Número de votos emitidos. Esto es importante, porque indica si el uso final de la plataforma se realiza. En muchos de estos casos las plataformas permiten varios votos a cada usuario. Si, por ejemplo, todos los que votan una opción dejan sin usar varios votos, puede que sean más fieles a una causa concreta que a la comunidad.
  • Número de votantes. El número de personas que votan (que convierten) son las que acaban legitimando el resultado del proceso y del portal. Esto es importante tanto en los términos absolutos como relativos de la sociedad. ¿Cuántos de los posibles votantes lo han hecho?
  • Porcentaje de usuarios que votan. Podemos encontrarnos fácilmente que un número muy alto de usuarios del sitio no votan. Esto puede ser tanto porque hay muchas personas que visitan desde distintos dispositivos hasta que votan, o bien porque muchos deciden no hacerlo.

Análisis de la conversión.

De estas tres causas podemos achacar las dos primeras a un resultado en el que intervienen múltiples variables. La política de comunicación del proyecto, del portal o de las propuestas influyen en ellas. La tercera, sin embargo, tiene una causa más directa con el diseño del portal. Un portal que parezca complicado en su uso o navegación, o en el que las propuestas no estén bien presentadas, puede generar un alto número de abandonos.

Existen más elementos que podemos medir, como por ejemplo, el número de usuarios que se dan de alta, datos que puedan dar una idea de las zonas en las que viven los votantes, etc. Sin embargo, estos elementos incluyen algunos conceptos de analítica algo más complejos, avanzados y diversos que pueden dar un aire de mayor complejidad al post.

Indicadores de comportamiento.

Antes de votar, el usuario hace (o no hace) una revisión de la plataforma, normas y propuestas. El comportamiento nos indica si el usuario está comportandose como se supone que debe hacerlo (comparando las opciones). Para ello podemos analizar.

  • Páginas vistas por usuario: es el primer punto a tener en cuenta. La idea es que el usuario vea el mayor número de páginas posibles. Esto nos indica que, salvo mareos o extravíos, ha cubierto las opciones que más le interesan.
  • Páginas vistas antes de votar. Siendo el consumo de páginas un elemento importante, estas obedecen a la finalidad de votar.
  • Pagínas votación: En este caso, nos intereas saber si una página ha sido vista más o menos veces que el resto.
  • Tiempo en el sitio y tiempo por página: se trata de indicadores similares a los del consumo de página.
  • Interacción/compartir: Por último, aunque estos sitios tienen un punto de interacción claro (el voto), pueden tener otros. Aspectos como las veces que se comparten páginas (y qué páginas) nos pueden dar una idea de qué está pasando entre los votantes.

Análisis del comportamiento.

Lo lógico es que el número de páginas vistas en proporcion a votos tenga un óptimo: el número de opciones posibles de voto (más las instrucciones). Si el número es más bajo, la gente está votando sin ver todas las opciones. Si el número es más alto, la gente ha necesitado varias consultas a lo mismo para poder decidir qué hacer y saber cómo hacerlo.

Las diferencias  de consumo entre diferentes páginas pueden explicar un menor interés, una menor movilización, o, incluso, que el diseño del sitio influya en la navegación. En los casos en los que hay asimetrías, sería interesante conocer cuáles son los principales caminos de navegación para analizar una posible sobrerrepresentación de determinados intereses. Del mismo modo, es necesario contrastar el tiempo por  página, porque es posible que  los usuarios no estén leyendo, así que la navegación no garantiza lectura ni comprensión.

 

Fidelización de los usuarios.

Las métricas de fidelización sirven para que identifiquemos aspectos como si los usuarios van varias veces al sitio antes de votar (hay una reflexión o necesidad de hacer varias visitas) y si el interés se mantiene en el tiempo. Tendríamos.

  • Número de visitas (incluido antes de votar): Cuántas gentes viene la gente, y cuántas lo hace antes de votar.
  • Días entre visitas: La gente ¿viene muy de seguido o deja mucho tiempo? ¿Se decide la votación el mismo día que se ve el sitio, o se hace con mucha inmediatez?

Esto nos puede indicar si el votante viene ya con una idea preconcebida, reflexiona el voto o simplemente no tiene mucho interés en participar.

Adquisición del público.

Por último, hablemos de las fuentes de tráfico. Como decíamos al principio del post, aspectos como cuántos votan y qué proporción de las visitas lo hacen nos dicen mucho de nuestra estrategia de comunicación y de los efectos que tiene esta en la votación. Tendríamos que entender la diferencia entre tres tipos de público que llegan a votar.

  • Usuarios de la marca: Hay un porcentaje de visitas que vienen porque conocen y les interesa o bien la iniciativa, o bien la institución. Estos usuarios suelen venir buscando la “marca” y por lo tanto, participan por vinculación a ella. Se trata de usuarios que vienen directamente (tráfico directo) o vienen desde el buscador a la página principal.
  • Usuarios del entorno próximo. Hay una serie de posibles visitas que no tienen tanta implicación pero que si que siguen a la institución en diferentes medios y redes. Estos usuarios suelen ser más numerosos, menos implicados, pero en un momento dado pueden ser más proclives a participar. Vienen de redes sociales y páginas (referral) de nuestras instituciones o por nuestros enlaces (etiquetados)
  • Usuarios “ajenos”. Son los usuarios que entran por otros medios o redes que no son gestionados por la institución.

A estos elementos hay que añadir el balance de usuarios nuevos. En teoría la gente visita para votar, de manera que, una vez que lo han hecho, no deberían volver a ella (solo para consultar los resultados). Esto significa que el porcentaje de usuarios nuevos debería ser muy alto.

Lo que podemos esperar del público por su origen.

La segmentación de estos públicos debe permitirnos saber si el portal está sirviendo para conseguir un voto representativo.

Los usuarios de marca son, en su mayoría, personas muy implicadas a las que no debería costar mucho convencer de que voten. Los usuarios de entorno próximo  conocen la iniciativa de nuestra propia voz. Estos perfiles pueden tener un sesgo más favorable a la plataforma y a la insitución que la promueven, así que tampoco debería ser muy complicado convencerles para el voto.Hasta aquí tenemos a gente que nos conoce y que, en muchos casos, está implicada. Son los que más fácilmente nos conocen y los que más fácilmente votan.

El caso de los usuarios más lejanos es el más numeroso y complejo. En este caso la implicación es menor, pero es aquella a la que se dbe aspirar para alcanzar una voz más representativa de la sociedad. Existe, además, la posibilidad, de que esa atracción venga por otros actores (sindicatos, asociaciones o forocoches, por ejemplo). En todo caso, ese es el punto por el que deben crecer estos proyectos.

Indicadores para plataformas de voto.
Indicadores para plataformas de voto.

Conclusiones

La gestión de los sitios de votación es diferente a la de los de deliberación. Mientras que en los primeros buscamos más compromiso y diversidad, en los segundos buscamos más amplitud y masificación. Este enfoque cambia sistemáticamente la aproximación y el papel estratégico de los sitios de participación. Su análisis continuo es necesario para poder gobernar el proceso. Si controlamos estos elementos podemos diagnosticar si están votando solo personas muy apegadas a la institución, o segmentos de población muy activos.

El cambio que suponen los portales de participación es muy profundo, lo bastante para generar debates sobre esta figura. Gobernar el proceso de manera clara y tener datos que demuestren la evolución es, quizá, la única manera de apuntalar la legitimidad de estas iniciativas, tanto por sus resultados como por su funcionamiento.

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