Lo mejor de la apertura es que ofrece muchas cosas por hacer

Lo mejor de la apertura es que ofrece muchas cosas por hacer

La vertiginosa evolución de la tecnología para generar, almacenar, ordenar y transmitir datos ha cambiado en los últimos años la perspectiva que tenemos sobre ellos.  Si antes los datos eran un medio y una posibilidad para la toma de decisiones, actualmente son una exigencia. Si antes entendíamos que uno puede acceder a una cantidad de datos limitada para tomar una decisión, ahora entendemos que uno tiene que elegir sólo una parte de los mismos para poder tomar la más correcta sin paralizar su actividad.

En el plano del Gobierno y de la Administración esto ha supuesto una revolución de la que creo que sólo estamos viendo el principio. No sólo es que esperamos que el gobierno tome sus decisiones apoyado en datos, sino que, además, exigimos que devuelva a la sociedad sus datos. Esta revolución, el gobierno abierto, se sustenta bajo dos aspiraciones legítimas: potenciar la rendición de cuentas del gobierno y la consolidación del crecimiento económico.

En este contexto, la analítica web ¿puede aportar algo al gobierno abierto? ¿En qué medida? ¿Qué aspectos puede potenciar?

Páginas web y  rendición de cuentas

Como hemos señalado en muchas ocasiones, el hecho de que el coste unitario de cada página web sea mucho menor que el de una infraestructura física contribuye a que su proliferación se haga sin una profunda reflexión. Normalmente, la creación de una estructura o de una oficina responde a un objetivo, un requisito, unas condiciones mínimas de funcionamiento y un tráfico esperado. En el caso de la web esto no suele ser común (al menos, no en España). Por ejemplo, cuando uno examina una página web como la de Tráfico, nota que la idea es agarrar todos los procesos que ofrece y ubicarlos en la web (con todos los respetos a una página que ofrece servicios de una complejidad técnica elevada). Sin embargo, lo más lógico sería pensar qué servicios ofrece tráfico, cómo puede participar el sitio web en ellos y, a partir de ahí, generar la oferta de servicios y la estructura de páginas que contribuyen a cubrir la oferta. Esto tiene una consecuencia realmente necesaria en el diseño web: cada página con una utilidad y con unos objetivos de cara al público.

En este caso del gobierno de Reino Unido, añadiendo /info/ entre el dominio y la página permite saber abiertamente:

Ejemplo de transparencia: métricas de rendimiento de la web de renovación del permiso de conducir en Reino Unido.

Información sobre la web de renovación del Permiso de Conducir en Reino Unido

  • La utilidad del sitio
  • Las métricas fundamentales (incluidos los errores reportados)
  • Los servicios relacionados.

Es decir, en una sola página tenemos información sobre por qué se ha hecho y cómo está funcionando. Sería aún más interesante, aunque supongo que llevará tiempo, señalar los objetivos de tráfico y transacciones realizadas.

Pese a lo que se pensaba inicialmente (incluso todavía muchos lo hacen) la web no es una entelequia que se justifica por si misma. Es necesario explicar qué se pretende con su creación  y cómo está cumpliendo con sus objetivos. Esto supone una devolución de la información a los ciudadanos para que puedan decidir si realmente el gobierno está ofreciendo un servicio electrónico eficaz. Pongamos el ejemplo de la web del Ayuntamiento de Madrid y su coste que ya tratamos. ¿Como podemos saber si la web vale mucho o poco si no sabemos lo que hace? E incluso, diría más: entendiendo que el funcionamiento de un sitio web no es igual en todas su páginas ¿cómo podemos saber qué funciona y qué no? ¿Qué nos dice que, a lo mejor, el servicio de pago de multas es estupendo, pero el del IBI es realmente malo? Ahora mismo, nada.

Eficacia, participación y gobernanza.

El segundo eje de acción es el de facilitar la colaboración entre poderes públicos y sociedad civil. En ese plano más interesante que saber cómo funciona la web, es interesante saber qué es lo que se hace y quién lo hace.

Pongamos el ejemplo de que la Consejería de Educación de una Comunidad Autónoma cualquiera publica la información de criterios como las búsquedas en el sitio (por ejemplo, ayudas y becas), las paginas más vistas y la distribución geográfica de visualizaciones de servicios como, por ejemplo,  los comedores escolares. Estos datos, que existen en Google Analytics y que se recogen permitirían saber:

  • Qué busca el público de la consejería y en qué fechas
  • Qué páginas son las que tienen mayor peso en el consumo de contenidos, o en cuales se entra más desde buscadores
  • En qué sitios es más importante la ayuda para comedores escolares.

Ahora pensemos que con esta información:

  • Las asociaciones de vecinos pueden hacer presión para, por ejemplo, redoblar la oferta de plazas en determinados distritos.
  • El tercer sector puede generar vídeos de ayuda u orientación para los trámites más complejos.
  • El sector privado puede generar una oferta más competitiva, como, por ejemplo, aumentar el comedor escolar en centros concertados.

Todo esto si no entramos en términos como, por ejemplo, la realización de consultas o encuentas a los visitantes del sitio, como por ejemplo podría ser ¿Qué servicio consideras que debería reforzarse en la oferta periescolar?

La liberación de esos datos que la administración ya tiene y generan los usuarios facilita la creación de redes de colaboración y de crecimiento.

En el caso de conjuntar estos datos con otros relacionados a la presencia en Redes Sociales y branding, y de los servicios presenciales darían una visión más plena y completa de la Administración y de los servicios públicos. Tal y como señalábamos, la web ya no es un añadido a la institución, la web ES institución y publicar su información es una oportunidad, una exigencia y un reto. Es algo necesario para los poderes públicos porque afianza la relación con los ciudadanos a partir de la honestidad acerca de lo que hace y cómo se hace. Es una oportunidad porque permite explicar (y comprender) los servicios en toda su amplitud e incidencia en la vida real de los ciudadanos a los que las administraciones sirven. Sin embargo, lo más apasionante, es el reto que supone integrar toda esta información de manera que podamos tener una visión completa de la organización, del ciudadano, de su relación y del entorno que ella dibuja. Estamos viviendo un tiempo de cambios increíbles y no podemos hacer otra cosa que vivirlos en toda su intensidad.

En analítica pública estamos creando el primer banco de datos a partir de las métricas de sitios webn públicos: es el proyecto métrica pública. Si quieres participar, y recibir un cuadro de mandos para tu web sin que nadie tenga que tocar tu implementación de analytics, ni conocer datos personales, ni nada de nada, apúntate.

 

Me apunto

 

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